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A jornada transcurría tranquila aquella mañana, tan sólo rota por la lluvia que caía incesantemente. Todos miraban preocupados el cielo, y muchos lamentaban no haber traído el paraguas. Bea miraba de vez en cuando por la ventana. Sergio intentaba releer el informe que tenía sobre sí, sin conseguirlo. Louis, por su parte, jugaba con el bolígrafo una y otra vez. Armendi, en su despacho, al cual se le podía ver a través de las celosías bajadas de las ventanas de la sala, continuaba con la cabeza bajada y la mirada perdida. Iván González, de vez en cuando alargaba la taza de té y le ayudaba a dar un sorbo. Muy pocos compañeros le veían, realmente era muy duro verle así. Lo increíble era preguntarse cómo demonios podía seguir empeñándose en trabajar. Mientras tanto, el Maestro, pensativo, trataba de reflexionar sobre lo último que había apuntado Morrison en el debate. Hoy se le veía más calmado, sus gestos eran más naturales. Estaba despejado, no estaba nada nervioso y en todo momento se centraba en todo. Ni una alteración en sus gestos, ni un solo rasgo de crispación en su rostro. Escuchaba y tomaba notas, con los cinco sentidos puestos en todo. Bea lanzó una mirada cómplice a Sergio: seguro que hoy había vuelto a tener la aparición del espectro. Pero si lo estaba disimulando, lo estaba haciendo verdaderamente bien.
Quizás por eso cuando a la hora del descanso fueron a desayunar, Bea y Sergio acudieron rápidamente a ayudar a Louis e Iván, que estaban levantando a Armendi de su silla y le llevaban, como cada día a la cafetería. Algunas veces, el pobre muchacho podía más o menos dar pasos y medio sostenerse, pero muchos otros días no tenía nada de ánimos para ello y se negaba a hacerlo. Había que tener mucha paciencia con él. Lola, la secretaria de Morrison, siempre aparecía por allí varias veces, le daba un beso en la mejilla y le acariciaba la barbilla. Se acercó a él cuando estuvo sentado:
-Hola, precioso, ¿Qué tal?- Le dio un beso y prosiguió. -¿Cómo está mi campeón de campeones?
-Hoy lleva peor día-, se aventuró a decir Sergio. No camina bien y no se ha tomado todo el té, según nos ha dicho Iván, así que habrá que darle un almuerzo fuerte.
Mientras el pobre chaval intentaba decir algunos murmullos incomprensibles, Lola le dijo: “Ay, mi pequeño… Tienes que comer para estar fuerte, ¿eh? Sabes que yo te quiero mucho y no quiero que te pongas malito. Dame un besito y come bien, porfi. ¿vale?”
Como buenamente pudo, ayudado por Sergio y Louis, el joven levantó la cabeza y le dio un suave beso en la mejilla a su amiga. Balbuceó:
-Gra… Gracias.
Loli le guiñó un ojo y le dijo:
-Sabes que no tienes por qué darlas. Estoy aquí para lo que necesites. ¿Quieres que me quede contigo y con los compañeros mientras comes?
Armendi negó con la cabeza varias veces. Eso significaba que no hacía falta. Loli le dio otro beso y le dijo: “si necesitas algo, dímelo, ¿vale?” Armendi intentó sonreír y Loli fue a pedir un café y dos bizcochos a la barra. Louis y Sergio se miraron. Soportar cada día esa escena era propio de un estoicismo y entereza alucinantes. Con frecuencia alguno tenía que hacer enormes esfuerzos por contener las lágrimas. Los médicos habían dicho que el shock de Armendi no era grave, y que tenía solución. Pero costaba creerlo después de tres meses viéndole así.
En un rincón de la cafetería, el Maestro veía la escena con el corazón dolido. Hoy se quedaba solo a desayunar, y al final tuvo que levantarse y pedirle a Sergio que si podía acompañarle a su mesa un momento. Bea fue la primera en levantarse y fueron ambos hacia allá. El Maestro les dio las gracias y les dijo: “seré muy breve”.
-No te preocupes-, dijo Bea. –Tenemos tiempo.
-No pasa nada, voy a ser breve. Aunque no lo parezca…- El Maestro se detuvo y les miró. Su expresión era natural, estaba seguro de que pensaban que no había vuelto a aparecer el espectro, y que por tanto se iban a sorprender de la respuesta. Así pues, tragó saliva y prosiguió tranquilamente. –Aunque no lo parezca, esta noche se me ha vuelto a aparecer. Igual que las veces anteriores, no ha dicho nada, tenía el triángulo de papel y las tijeras, lo cortaba, me mostraba el trozo que quedaba, dejaba caer el resto y sin decir una sola palabra, se daba la vuelta y se iba, desaparecía y con él desaparecía también el trozo de papel que había caído al suelo. Todo igual, la misma imagen, quizás esta vez sí pude darme cuenta de que algunas zonas de su cuerpo estaban más deterioradas que las veces anteriores.
Como esperaba, Sergio y Bea se quedaron de piedra al escuchar su relato. Tardaron en reaccionar y cuando lo hicieron, no sabían cómo buscar soluciones.
-Veamos-, dijo Sergio después de un rato. –sabemos que la misma imagen se ha repetido tres veces. Sabemos que de momento sólo se te ha aparecido a ti. Sabemos que la escena se repite sin modificaciones, y que siempre el público es la misma persona. Sabemos que lleva unas tijeras y un trocito de papel en forma de triángulo, que lo muestra, y luego lo corta dejando un segmento. Una figura triangular tiene tres lados. Y tres vértices. Y lo que eran tres, le corta uno y pasan a ser dos, ¿no es cierto?- El Maestro asiente. –Luego entonces, eso quiere significar algo, puesto que lo importante es el hecho de cortar el triángulo. ¿Algo más?
-De momento no-, puntualizó Bea.
El Maestro empezó a cavilar. “En ese caso hemos de admitir varias cosas. Que el espectro de Vázquez quiere decirme algo, que siempre hace lo mismo y que no habla, lo que significa que el sentido lo tiene el hecho de cortar el papel. El paso de tres a dos, que de momento desconozco qué significa. Sé que ese acto tiene que ver conmigo, porque si no, Vázquez no se me aparecería únicamente a mí varias veces seguidas. Al parecer nadie más tiene que ver con él, puesto que no ha “visitado” a ningún otro amigo o conocido, por lo que sabemos hasta el momento. Sabemos también que el hecho de que se repita siempre lo mismo, quiere decir algo. Lo que hemos de buscar es el significado de por qué a mí, y qué significa lo del dichoso papelito…”
Sergio y Bea asintieron. El puzzle que había que reconstruir estaba aún complicado.
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